Por segundo año consecutivo, el gasto militar aumentó superando los niveles registrados durante la Guerra Fría. Ante este dato, el Presidente de la República de Costa Rica, Carlos Alvarado Quesada, cuestionó esta supuesta prioridad mundial enfocada en prepararse para un conflicto armado cuando la prioridad debería ser “la supervivencia de nuestra casa común”.

Alvarado fue uno de los mandatarios que participaron, este miércoles, en el Diálogo de alto nivel sobre acción climática en las Américas, actividad co-organizada por los gobiernos de Argentina, Barbados, Chile, Colombia, Costa Rica, Panamá y República Dominicana. 

La actividad, que empezó a las 7 a.m. y se extendió hasta las 3 p.m., buscaba promover el diálogo para fomentar la ambición y enfatizar la urgencia de la acción climática en América, impulsar el diseño de mecanismos innovadores de medios de implementación e incentivar la cooperación para la adaptación y resiliencia en el continente.

El evento se dividió en tres grandes segmentos. El primero consistió en un debate político de alto nivel, luego una sección de varios paneles de discusión técnica y, por último, una mesa redonda ministerial. 

Alvarado entró a escena en el panel Camino a Glasgow: mejorando la ambición climática, e inició su participación con la pregunta: ¿qué tiene que cambiar para que nosotros, como humanidad, nos salvemos y al planeta? El mandatario complementó diciendo que, antes, se discutía si existía en verdad el cambio climático; en cambio, ahora, los países tienen que enfrentar inundaciones, incendios forestales, el derretimiento de los glaciares y la pérdida acelerada de la biodiversidad, debido a las malas prácticas que se hacían en el pasado cuando se pensaba que el planeta y sus recursos estarían para siempre.

Asimismo, el presidente costarricense mencionó propuestas hechas por su país a manera de ejemplo. Una de ellas es el Fondo para Aliviar la Economía COVID-19 (FACE, por sus siglas en inglés) para que los países puedan invertir en su desarrollo frente a esta pandemia y otras crisis, mediante financiamiento a largo plazo con cero intereses.

La segunda fue la Coalición de Alta Ambición por la Naturaleza y las Personas, iniciativa conjunta con Francia y Reino Unido, que busca detener la pérdida masiva de especies y proteger los ecosistemas clave para el bienestar humano y la naturaleza. Esta tiene cómo meta conservar el 30% de la superficie terrestre y marina para el 2030.

“Es clave que nosotros hagamos nuestra parte, porque lo estamos haciendo, pero también que los países desarrollados, que el G20 haga su parte, sino estaremos fracasando”, dijo Alvarado al finalizar su participación.

Con miras a la COP26

Alvarado compartió panel con el Secretario General de las Naciones Unidas, António Guterres; el Enviado Presidencial Especial de los Estados Unidos para el Clima, John Kerry; la presidenta de la COP25 y ministra de Medio Ambiente de Chile, Carolina Schmidt; y el Secretario de Estado para el Desarrollo Internacional de Reino Unido y presidente de la COP26, Alok Sharma. 

Kerry, por ejemplo, mencionó las acciones que tomará el gobierno de los Estados Unidos en acción climática, las cuales incluyen reducir las emisiones en un 50%-52% al 2030. Otra medida es que, para el 2035, toda la energía que producirá este país va a ser libre de carbono; además que, para el mismo año, tendrán el 50% de la flota vehicular siendo eléctrica.

Por su parte, Schmidt resaltó que el nuevo informe del Panel Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC) constituye un “nuevo llamado urgente y claro a los países con grandes emisiones a reducirlas y cumplir con los compromisos que adquirieron bajo el Acuerdo de París”.

En su intervención, Sharma recalcó que “la hora de hablar, pasó; lo que necesitamos ahora es la acción para reducir las emisiones a nivel global y proteger a las personas y la naturaleza del cambio climático”.

De hecho, este evento rescató varios de los temas definidos como prioridades para la COP26, a saber: ambición en la mitigación, financiamiento y soluciones basadas en la naturaleza. 

Finalmente, Guterres reaccionó positivamente al evento al manifestar que ver la unión de los países de la región representa el “espíritu multilateral que necesitamos”.