Cinco años después de su lanzamiento, el Programa País Carbono Neutralidad cuenta con 77 organizaciones certificadas, pero arrastra una deuda histórica: le cuesta llegarle a los pequeños empresarios. Ahora, este proyecto quiere ponerse al día.

Según una reciente investigación sobre el Programa, realizada por Fabio Jiménez como parte de su doctorado en la Universidad de New South Walessolo una de cada 10 organizaciones certificadas es una empresa pequeña. 

Esto supone un problema, explicó Jiménez, porque las pequeñas y mediandas empresas (pymes) son la mayor parte del sector privado empresarial.

Conscientes de eso, las autoridades del Ministerio de Ambiente y Energía (Minae) apuntan a partir de este año a reclutar pymes mediante una serie de incentivos y facilidades en el proceso de certificación.

“Queremos hacer (el proceso de certificación) un poquito más simple para esas pequeñas organizaciones, pero siempre con un grado de robustez que garantice credibilidad de la marca que estamos entregando”, dijo Laura Mora, asesora de la Dirección de Cambio Climático del Minae

Mora explicó esta nueva ruta el jueves 30 de marzo, en una conferencia celebrada como parte del 1er Encuentro Carbono Neutralidad. El evento se tomó lugar ese día y el viernes 31 en la Antigua Aduana.

El Programa País Carbono Neutralidad certifica a empresas y organizaciones como carbono neutrales; es decir, que sus emisiones de gases de efecto invernadero (que provocan calentamiento global) son reducidas al máximo posible y llegan a ser cero. Esto se logra haciendo procesos más eficientes (como reducir el uso de vehículos o el manejo de residuos) o capturando carbono en bosques.

De acuerdo con el Minae, el Programa País ha logrado reducir un 5,6% de reducción en la cantidad de emisiones reportadas por las organizaciones apuntadas.

El Programa logró sumar 77 organizaciones desde el 2012, pero la mayoría de las empresas certificadas como carbono neutrales son grandes y están concentradas en el valle central.

“Hay muy poca representación de las áreas socioeconómicas fuera de la GAM (Gran Área Metropolitana) en este país. Eso es algo en lo que ya se está trabajando pero probablemente veremos resultados hasta más adelante”, comentó durante el evento Jiménez, quien es experto en políticas públicas y gobernabilidad.

El 65% de las empresas carbono neutro son grandes y solo una de cada diez empresas carbono neutro son pequeñas, dijo el experto. 

Uno de los retos es simplificar el proceso de certificación, que resulta muy largo para empresas con pocos recursos, dijo.

De acuerdo a Jiménez, en este momento el proceso de verificación puede llegar a durar hasta 6 meses. Poco menos de 15% de las empresas certificadas completó la certificación en menos de un mes.

Próxima línea de acción

Para afrontar estos retos, la asesora Mora presentó un plan de acción para los próximos meses y que tomará fuerza a partir de la segunda mitad del año.

En primera instancia, el Gobierno está agilizando el proceso de verificación de la carbono neutralidad para incluir a pequeñas empresas.

Además, se pretende diversificar la oferta de proyectos de compensación de emisiones. Esto porque, en este momento, existe un único oferente de captura de carbono para el país (el resto son extranjeros), algo que se quiere cambiar.

Según la ingeniera, otra medida que se tiene planeada es el lanzamiento de una campaña de comunicación. Esto busca aumentar el alcance del Programa País y dar a conocer a la población de sus beneficios.

Programa País Carbono Neutralidad

El Programa País tiene el objetivo de sensibilizar a diferentes organizaciones, como empresas, organiaciones no gubernamentales y hasta centros educativos, en temas de sostenibilidad y reducción de emisiones de gases de efecto invernadero.

Este plan cuenta con 3 principales pasos antes de alcanzar la certificación de la organización. Primero, se realiza un inventario para conocer cuánto se está emitiendo con las operaciones y así se elabora un plan para mitigar.

Luego, se elabora y ejecuta un plan de reducción de emisiones. Por último, las emisiones que no se pueden reducir más se compensan pagando a proyectos de captura de carbono; alcanzando el punto de carbono neutralidad.

Además de beneficios ambientales, de acuerdo a Mora, muchas empresas reportaron mejorías a nivel organizativo y en el control administrativo de las operaciones.

“Tienen acceso a información. De repente nunca se habían dado cuenta cuánto combustible gastaban sus vehículos y (el programa) les decía que había manera de mejorarlo, aumentando la eficiencia”, explicó la representante del Minae.