Una antigua profecía de la cultura Anishinaabe -un grupo indígena de Minnesota, Estados Unidos- advierte sobre la venida de una gran serpiente negra que traería destrucción a la tierra. Para Winona Laduke, las compañías petroleras son esta serpiente negra.

Laduke, una líder indígena y economista de la universidad de Harvard, se ha dedicado los últimos seis años a luchar contra grandes proyectos petroleros que amenazan con atravesar su territorio: la reserva White Earth en Minnesota, Estados Unidos.

Su primera victoria fue en el 2016. Tras cuatro años de manifestaciones, los grupos indígenas de la región lograron paralizar el proyecto petrolero Sandpiper, de la compañía canadiense Enbridge Gas.

Inmediatamente después, Enbridge anunció que volvería con más fuerza con un ambicioso proyecto: el ducto Dakota Access Pipeline, el cual también atraviesa el territorio indígena de Minnesota y cuenta con el apoyo del actual presidente Donald Trump.

Laduke dice que “espera hundirlos” y asegura que no le molesta ser arrestada en el intento. Incluso, según cuenta, a veces se imagina andando a caballo contra la corriente petrolera, ya que “un caballo puede matar a una serpiente”.

Ella, además, cuenta que estos proyectos traen fuertes impactos sociales a sus territorios. “Tenemos una epidemia de suicidios” indica. “Ecosistemas enteros han sido destruidos por megaproyectos”, algo que altera el bienestar mental y la subsistencia de sus comunidades.

Ojo al Clima conversó con esta líder indígena durante su participación en la Primera Conferencia Norte-Sur de Decrecimiento en Ciudad de México. Ella habló sobre su visión de la economía indígena, el Acuerdo de París y los grandes proyectos petroleros.

Usted ha mencionado que las comunidades indígenas tienen una especial capacidad de usar recursos naturales de manera sostenible. Para usted, ¿qué las distingue?

Nuestros valores y enseñanzas culturales son la base de nuestra estrategia económica. Tenemos valores como el espíritu de la vida y vemos la ley natural como la ley suprema. La economía ecológica de estos tipos blancos con doctorados tiene elementos de esto, como promover una economía cíclica (donde los desechos tienen capacidad de reinsertarse en la economía).

Yo he estado en esto la mayoría de mi vida. Estoy interesada en la restauración de la economía indígena adaptada a ciertas tecnologías. Pero quiero que mantenga una cierta calidad de vida en mis comunidades.

¿Siente que los movimientos de economía verde deberían tener una cierta espiritualidad?

Totalmente. Yo soy una economista indígena. Yo les puedo decir a los académicos que les falta profundidad pero no puedo arreglarlos. Si sienten que pueden lograrlo sin esa conexión espiritual, entonces no es mi responsabilidad ser su intermediario.

Usted se ha lanzado para vicepresidenta de los Estados Unidos…

¡Así es! Dos veces (1996 y 2000) y nunca he ganado una elección (risas).

¿Cuál era su intención con esa candidatura?

Existe esta pregunta: ¿Creo que voy a ganar cuando todo el dinero que tengo para mi elección es menos de lo que los demócratas gastan en globos? Pues no. ¿Pero voy a empujar la política en cierta dirección? Pues sí.

Como un mecanismo de presión…

Así es, empezando por que tienen que ver mi cara. Yo me lancé en una arena enteramente dominada por hombres blancos. Mi compañero de campaña (Ralph Nader) era libanés. Fue la primera vez que dos personas de color se lanzaban por la presidencia y vicepresidencia de los Estados Unidos.

Yo creo que hay muchas formas de empujar la política en cierta dirección y una de esas es a través del proceso electoral.

¿Entonces sí ve en el sistema electoral una forma de incidir?

Claro, Barack Obama fue electo después de eso. Yo siento que alguien tiene que crear espacio político para que venga gente como Barack Obama. Siento que parte de mi trabajo es crear espacio político. Soy una líder de movimientos sociales, no necesariamente una líder electoral.

Usted es una fuerte activista ambiental y particularmente en temas de cambio climático. ¿Siente que en la política ambiental global (como el Acuerdo de París) hay suficiente representación indígena?

No. Primero, no creo que tengamos un puesto en la mesa de decisiones. Segundo, el Acuerdo de París no va a salvarnos. Necesitamos detener nuestro nivel de consumo y extracción ya. Poner metas para el 2050 es un engaño. Poner metas para el 2020 o 2025 que sean cumplibles es más real.

Se pueden hacer esos acuerdos pero mira a Canadá. Va justo ahí y se apunta mientras es uno de los más grandes petroleros. ¿Qué tan falso es eso?

¿Usted ve una especie de doble cara?

Por supuesto. Y Canadá, sobre todo, me enfurece. Claro, Trudeau comparado con Harper (ex-primer ministro) es magnífico pero aún así fue y compró un maldito ducto de petróleo (Trans Mountain Pipeline). Espero que se hunda en él y que aprenda. Espero realmente que nunca se construya. Espero que sea el ducto más caro en jamás construirse. Ese es mi objetivo.

¿Realmente cree que es posible frenar este megaproyecto?

Creo que sí se puede frenar si se sigue luchando tanto por el impacto del proyecto en el clima y por el enorme costo de construirlo en Minnesota. No sé si lo vayan a lograr pero ya he mandado otra demanda esta mañana (7 de setiembre).

Ya perdieron mucho dinero con el ducto que usted frenó en Minnesota en el 2016…

Sí, y ahora quiero hundirlos. No es porque sea vengativa. Es porque tenemos que detener el modelo. Quiero que se acabe y que limpien su desorden. Quiero hundirlos al obligarlos a limpiar su desorden.

Incluso si llegan a construir un ducto por el que nunca vaya a pasar petróleo, igual estaría feliz. No quiero que me arresten por eso pero ya me acusaron la semana pasada.

¿La arrestaron?

Sí, pero fue solo una citación. Un arresto light.

¿Y por qué?

Por bloquear las calles de mi pueblo.

¿Para evitar que entraran?

No, solo para demostrar que hay un problema y que si aprueban el ducto tendrán que arrestar a mucha gente. Arrestaron a 29 de nosotros. A mi y una gente de la iglesia. Mira esta foto (del arresto), ¿no me veo contenta?

Bastante

Es porque estaba esperando mucho tiempo para que me arrestaran. Fui la persona más feliz en ser arrestada. Estaban muy reacios a arrestarme. No fue mi tipo usual de arresto.

Winona Laduke celebra su arresto en media manifestación.

(Créditos: Bemidji Pioneer)

Usted se ha llegado a convertir en una especie de estrella de rock. ¿Siente que es importante para inspirar a las personas?

Claro, todos tenemos que estar en esto juntos. Hace poco estuve en el museo de Frida Kahlo y me pregunté: ¿por qué la admiramos tanto? Es porque era valiente. Alguien así todavía te inspira.

¿Es pesado ser un símbolo de resistencia?

No, es genial. Uno trata de dar lo mejor, no hacer cosas estúpidas y tratar bien a la gente. Pero, por ejemplo, ¿cómo haríamos si no pudiera soportar un arresto?

Ese día estaba con una gente mayor de la iglesia y ellos decían que ya habíamos mostrado nuestro punto, que no hacía falta que nos arrestaran. Yo les dije que no, queremos que nos arresten porque a esos jóvenes van a ir a golpearlos. Si no podemos soportar nuestra pequeña citación, ellos van a ir y lastimar a esa gente. Hay que encontrar coraje.

¿No le da miedo?

Pues sí. Tengo miedo de ciertas cosas. Tengo un chofer aqui (México). Los activistas ambientales mueren aquí. No soy estúpida.

Frecuentemente, estos megaproyectos de petróleo traen consigo muchos problemas sociales. ¿Cómo es en su territorio?

Claro, nosotros tenemos una epidemia de suicidios. ¿Y por qué? Porque ecosistemas enteros han sido destruidos por megaproyectos. El bienestar que teníamos garantizados ya no está ahí.

Se espera de nosotros que pasemos de estar en el centro de nuestra propia economía a estar en la periferia de una economía ajena. Nos quieren convertir en refugiados. Esa es mi historia y la historia de cada comunidad indígena.