A principios del 2019, el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) y otras compañías eléctricas anunciaron la instalación de 34 centros de recarga rápida para vehículos eléctricos en ese año. Para el final del año, solo habían instalado doce.

A pesar de incumplir el objetivo, la red de recarga rápida en este momento es suficiente para abastecer la cantidad de carros eléctricos que hay en el país, aseguró el ICE a Ojo al Clima.

Según explicó José Pablo Arguedas, jefe de Distribución y Comercialización del ICE, en países como Noruega se apunta a tener un cargador rápido por cada 120 vehículos. En Costa Rica, actualmente hay uno por cada 90; es decir, hay suficientes cargadores para los carros que existen.

En el país escandinavo, este objetivo es difícil porque hay muchos más carros eléctricos que en Costa Rica, explicó Arguedas. Actualmente, en nuestro país circulan poco más de mil vehículos eléctricos, según los datos del ICE.

“Conforme vamos poniendo los cargadores y vamos midiendo el consumo, vamos midiendo también qué tanto se ocupa que crezca la red. Por el momento, la red de nosotros está cumpliendo esa expectativa”, señaló Arguedas.

En esto coincidió el investigador de la Escuela de Ingeniería Eléctrica de la Universidad de Costa Rica, Jairo Quirós, quien aseguró que la red actual ha tenido un desempeño “fenomenal” y que “en la región somos pioneros” en el desarrollo de esta infraestructura.

La razón por la que no se cumplió la meta de los 34 cargadores fue una licitación fallida del ICE, en la que la empresa coreana POSCO ICT Company incumplió el contrato y se retiró de la negociación.

Según el viceministro de Energía, Rolando Castro, con la publicación de un reglamento y la tarifa oficial de recarga por parte de Aresep será más difícil que esto pase, ya que las empresas tienen más seguridad jurídica.

“No solo el ICE, sino que otras empresas distribuidoras estaban esperando tener la seguridad jurídica del reglamento y la tarifa para poder implementar los cargadores”, dijo Castro.

La adopción de la movilidad eléctrica es fundamental para reducir las emisiones del país, ya que el transporte es el sector con más emisiones contaminantes. Según el Plan Nacional de Descarbonización, para 2035 (en 15 años) un 30% de los vehículos privados e institucionales deben ser eléctricos.

Mercado lento

De acuerdo con el ICE, a pesar de no lograr la meta de cargadores rápidos en el 2019, la red de carga suplió la demanda. La principal razón, según aseguran, es que el mercado de carros eléctricos no creció tan rápido como esperaban.

“El crecimiento (del mercado) no se está dando tan rápido. La realidad del mercado es la que nos va a llevar. Va en crecimiento, pero la gente todavía está temerosa”, expresó Arguedas.

En total, la licitación alcanzaba ¢1.035 millones de colones (cerca de $1,7 millones), pero, como la empresa incumplió el contrato antes de haberse iniciado, el ICE no tuvo que pagar nada. 

“Lo que pasó fue que la empresa que ya había sido adjudicada decidió retirarse. Sinceramente es la primera vez que nos pasa. En nuestros 70 años de historia no teníamos un caso así”, aseguró Arguedas.

Esto, explicó, “los puso a correr” para instalar un mínimo de cargadores rápidos, para evitar un margen de incumplimiento demasiado amplio. Al final, “no pudimos sacar los que queríamos, pero sacamos los suficientes”, enfatizó Arguedas.

El Plan Nacional de Descarbonización indica como meta que, para 2022, el país necesita tener 69 cargadores rápidos instalados. Esto, para Arguedas, es un número alto si se toma en cuenta el comportamiento del mercado.

“Lo que no vamos a hacer es instalar una red que tenga capacidad de aquí al 2030 si no van a estar la cantidad de carros en la calle que se esperaban”, dijo el funcionario del ICE.

En esto coincidió Quirós, investigador de la UCR, quien con base en los más recientes estudios de la Escuela de Ingeniería Eléctrica, asegura que con 43 cargadores rápidos se puede suplir toda la demanda actual sin problemas.

“Con base en el estudio que nosotros estuvimos haciendo, me hace pensar que 69 sería un número alto de centros de recarga y tal vez no necesario para las dimensiones del país”, explicó Quirós.

A pesar de eso, ambos aseguraron que la instalación de 69 cargadores es técnicamente posible para el 2022.

Centros de recarga rápida

Actualmente existen 12 centros de recarga rápida para carros eléctricos en el país, y están ubicados en Jacó, Orotina, Dominical, Limonal, Liberia, Limón, Puntarenas, San José, Escazú, Guadalupe, Siquirres y en la carretera a San Ramón.

Este tipo de centros son utilizados principalmente para hacer desplazamientos largos, ya que, para el uso cotidiano, los carros eléctricos se cargan principalmente en la casa, como si fueran un celular. 

“Tener infraestructura siempre va a ser importante. La infraestructura de recarga pública tiene que estar para abastecer de energía a los usuarios cuando estos hacen viajes fuera de los comunes”, explicó Quirós.

Según el investigador, la principal función de esta red es cargar ante una eventualidad, ya que, conforme avanza la tecnología, la autonomía de los carros les permite recorrer cada vez más kilómetros sin conectarse.

Con respecto a la tarifa definida por Aresep para la recarga rápida en estos centros, es de ¢182,72 por cada kilovatio hora utilizado. En promedio, cada 100 km recorridos costarían alrededor de ¢3.200. Según Aresep, esto sería 36% más barato que un viaje con carro de gasolina.

Según adelantó el viceministro de Energía, los nuevos centros de recarga rápida permitirán la conexión de sistemas chinos, ya que actualmente los centros de carga solo permiten la conexión de los sistemas japonés y americano. Los carros chinos necesitan un adaptador.

“Ahora se va a hacer los tres. (…) Así vamos a poder cubrir ese mercado, ya que hay una importante adición a la flotilla de vehículos chinos. Ya está la marca BYD y ahora viene Greatwall (con modelos eléctricos)”, señaló Castro.

Nueva promesa

Luego de fallar en la licitación del año pasado, el ICE corrió a comprar 8 nuevos cargadores y así completar los 12 centros de recarga rápida que hoy están disponibles. Para este año, la compañía aseguró que compraría aún más.

“Este año esperamos instalar alrededor de 28 cargadores rápidos más para cerrar el año”, anunció el jefe de Distribución y Comercialización del ICE. Esto dejaría la red de carga rápida en 39 centros.

“Nosotros en el ICE estamos viendo a nivel mundial que la electromovilidad es el futuro. (…) Estamos sacando compras por demanda para tener listas esas compras y poder poner los cargadores según vaya creciendo el mercado”, añadió Arguedas.

El funcionario del ICE agregó que, dentro de los planes de expansión de la red de carga rápida para vehículos eléctricos, también tomarán en cuenta la generación de alianzas con empresas privadas.

“Hoy estamos hablando de suplir mil o dos mil vehículos. Pero en un futuro, cuando ya estemos hablando de un millón o millón y medio de vehículos, sería ilusorio pensar que el ICE puede cumplir esa demanda”, dijo.

Ahora la institución trabaja en establecer convenios con empresas y establecimientos comerciales para suplir la demanda de centros de recarga a futuro. Esto le daría un valor agregado a los establecimientos, explicó Arguedas.

Expansión eléctrica

A pesar de que el mercado de vehículos eléctricos no creció al ritmo que proyectaba el ICE, sí se ha expandido rápidamente. 

“El tema de las estaciones de recarga viene creciente en el país. Actualmente, hay alrededor de 70 estaciones de recarga semirrápida. Muchos desearían que fuera más, pero si revisamos la posición del país con respecto a la región nos damos cuenta de que somos pioneros”, dijo Quirós. 

En comparación al resto de la región, Costa Rica es el país con más cargadores rápidos y semirrápidos de Centroamérica. Ciudades como Lima (Perú), Santiago (Chile) y Buenos Aires (Argentina) tienen menos cargadores que San José, según la herramienta rastreadora de cargadores Plugshare. 

Además, desde la entrada en vigencia de la Ley de incentivos al transporte eléctrico  –en 2018–, la cantidad de vehículos se ha multiplicado casi seis veces, según datos del Ministerio de Hacienda.

Mientras en el 2017 entraron 73 vehículos eléctricos, para el 2018 entraron 421 vehículos eléctricos al país. De hecho, solo en el 2018 entraron más vehículos eléctricos de los que habían entrado en los 7 años anteriores juntos.

“En el ICE tenemos algo muy claro: en seis años si vos tenés un carro de gasolina y lo querés vender nadie te lo va a comprar. Todo el mundo va a querer comprar carros eléctricos. Hoy, todavía es al revés”, señaló Arguedas.

“Cuando se escucha a empresas como Ferrari decir que a partir del 2025 todos sus carros serán eléctricos, uno sabe que esto es imparable”, añadió.