La senadora de Chile y exministra del gobierno de Michelle Bachelet, Ximena Rincón, dijo a través de Twitter que solicitará el traslado de las negociaciones sobre cambio climático de la ONU a Costa Rica, a raíz de la crisis política actual.

Solicitaré al gobierno trasladar la COP25, al país co-organizador, a la sede de Escazú, Costa Rica. No podemos exponer acuerdos globales en medio de lo que vivimos y Sebastián Piñera debe ser humilde en esto”, señaló la legisladora en un tweet.

La legisladora dijo al medio chileno Tele13Radio, que “Lo prudente, en consideración a los temas que ciudadanía ha planteado como urgentes, es que la sede se traslade al país coorganizador de la COP25”.

Poco tiempo antes del tweet de Rincón, el gobierno de Chile sostuvo una conferencia de prensa en la que aseguró que las negociaciones de cambio climático de la ONU se mantienen y su agenda “no ha sido alterada”.

El Ministro de Ambiente, Carlos Manuel Rodríguez, por su parte, descartó cualquier posibilidad de que Costa Rica sea el país organizador de la COP y alegó que, incluso, no hay ninguna propuesta formal.

“No hay ninguna propuesta de ningún tipo. Nosotros seguimos adelante con el plan de asistir a la COP25 en Chile. No hay nada formal ni oficial. Esperamos que el evento transcurra con normalidad”, aseguró el Ministro a Ojo al Clima.

“Descartamos cualquier posibilidad de organizar la COP. Nosotros estamos concentrados en asistir allá en Chile. Ni lo tenemos presente ni le hemos dado ningún pensamiento”, añadió Rodríguez.

COP entre disturbios

Chile atraviesa una de las crisis políticas más fuertes de su historia reciente. Los disturbios en ese país ya dejaron 18 muertos, entre los cuales se encuentran 6 manifestantes asesinados por el ejército o la policía. 

El país sudamericano, además, albergará las negociaciones de cambio climático de la ONU del 2 al 13 de diciembre en Santiago. Este evento reúne a más de 30 mil personas para negociar cómo reducir las emisiones humanas y mitigar la crisis climática.

Este año, la Conferencia de las Partes (COP, por sus siglas en inglés) generó expectativa por las numerosas manifestaciones de jóvenes alrededor del mundo. La líder de estas manifestaciones y activista sueca, Greta Thunberg, ya había confirmado su participación en la COP de Chile.

El presidente de Francia, Emmanuel Macron, también confirmó con anticipación su participación en la cumbre de cambio climático. Sin embargo, el diputado francés, Alexis Corbiere, hizo un llamado a Macron a no enviar representantes a Chile hasta que el ejército salga de las calles.

Ahora, hay bastante incertidumbre sobre las negociaciones por la crisis en el país sudamericano. La mayoría de la cooperación internacional y los tiquetes de avión ya están puestos en Chile.

Sin embargo, el servicio de transporte pasó de 6 líneas de metro habilitadas a solo 3, a raíz de las protestas. Los buses, además, no están saliendo del centro de Santiago, donde se encuentran la mayoría de los hoteles.

Un grupo de manifestantes se cubre de los chorros de agua a presión disparados por el ejército chileno en Santiago.

(Créditos: Migrar Foto)

Negociaciones conjuntas

A finales de noviembre, Brasil desistió de asumir la presidencia de la COP25 por órdenes del nuevo presidente Jair Bolsonaro. Con esa decisión, la región de América Latina y el Caribe temía perder una valiosa oportunidad para liderar las negociaciones climáticas.

Por ello, y a pesar del corto plazo, Costa Rica y Chile decidieron postularse como candidatos para ser sede de las negociaciones de la ONU sobre cambio climático, las cuales convocan a más de 30 mil personas de casi 200 países cada año.

Costa Rica acordó organizar la PreCOP (la instancia previa a las negociaciones) y Chile optó por organizar la COP y presidir las negociaciones mundiales. Según el ministro Rodríguez, habrá una “copresidencia informal” entre ambos países durante las negociaciones.

En la PreCOP25, Costa Rica recibió a 1500 delegados, entre ellos a la ministra de Ambiente de Chile, Carolina Schmidt, y a la Ministra de Transición Ecológica de Francia, Brune Poirson.

La posición oficial de la presidencia chilena de COP25 sobre la crisis es que “hoy todos los chilenos están preocupados por recuperar la normalidad y la tarea de los próximos días es reanudar el diálogo y la unidad. Los equipos continúan su trabajo en paralelo”.