Ocho de cada diez costarricenses (78%) están convencidos de que el cambio climático es causado por los seres humanos y consideran que ese fenómeno ya está teniendo graves impactos en el planeta.

Así se detalla de una encuesta del Informe del Programa del Estado de la Nación, generada por la empresa Unimer Centroamérica y desarrollada de forma domiciliar entre el 24 de junio y el 17 de julio de 2017 a 1.200 personas.

La consulta, que pretendía conocer patrones y percepciones de los costarricenses sobre el medio ambiente, encontró una alta proporción de ciudadanos conscientes de los problemas ambientales, pero poco comprometidos con prácticas para solucionarlos.

A diferencia de la situación de otros países, la mayoría de los ciudadanos está consciente de la existencia del cambio climático y asegura que los seres humanos son los culpables de ello.

 

En Costa Rica, más bien, la disyuntiva para los ciudadanos oscila entre si este fenómeno nos afecta en el presente, o si lo hará en el futuro. El 78% de los consultados dijo que el cambio climático ya tiene efectos en el presente, mientras que un 19% dijo que los tendrá en el futuro. Apenas un 3% indicó que el cambio climático no existe, o aseguró que no es un fenómeno grave. Además, los costarricenses suelen asociar las causas del cambio climático a la deforestación y al uso de hidrocarburos.

El dato forma parte de otros hallazgos encontrados por el último Informe generado por el Programa. Actualmente, los ticos ponen en un mismo lugar su preocupación por el ambiente, por la seguridad y el empleo. Además, apenas un tercio de ellos piensa que puede permitirse la contaminación para las empresas que crean trabajos.

“Usted ve que la gente está de acuerdo con muchas cosas: que se prohíba el plástico, fomentar el turismo ecológico, está en contra de la exploración petrolera. La gente ya no opina que se tenga que permitir la contaminación para generar empleo”, explicó Leonardo Merino, coordinador del capítulo ambiental del Informe del Estado de la Nación. “Eso dicen, pero traducido en acciones la gente cree que eso es un problema del Gobierno”, añadió.

“No me toca a mí”

Sin embargo, pese a la supuesta preocupación de los costarricenses por el ambiente, los ticos no parecen conectar sus hábitos con lo que dicen pensar.

De cada cuatro encuestados, tres piensan que los costarricenses están preocupados por los problemas ambientales, pero que no hacen nada para solucionarlos. Curiosamente, apenas un 12% de los jóvenes dijeron hacer “muchas” acciones para proteger el ambiente, frente casi el doble (25%) de adultos mayores de 45 años que lo afirmaron.

Además, los ciudadanos no sienten tanta responsabilidad por dichos problemas, y más bien se la asignan al Gobierno central o a las municipalidades.

“Cuando usted ve a quien identifican como responsable de atender los problemas, para ellos son el Gobierno, las municipalidades, etcétera. ¿Quién lo está haciendo mal para ellos? El Gobierno y las municipalidades. ¿Quién de todos los actores cumple mejor la responsabilidad de cuidar el ambiente? “Yo”. Eso es lo que dicen”, explicó Merino.

En general, la mayoría de acciones que aplican los ticos con respecto al ambiente no requieren de altas inversiones económicas.

Por ejemplo, cuando el Estado de la Nación consultó a los ticos sobre qué acciones habían realizado “siempre” en los últimos seis meses, la gran mayoría (entre 70% y 90%) indicó que solía reutilizar materiales, apagar aparatos eléctricos en desuso o cerrar las llaves de los tubos mientras no necesitaba el agua.

Las proporciones, sin embargo, caen drásticamente cuando se les consulta si cambiaron de medio de transporte o si evitaron desplazarse de un lugar a otro por razones ambientales.

Aunque la medida es una de las más importantes para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero de Costa Rica (concentradas especialmente en el sector transporte), menos de una quinta parte de la población dijo aplicarla.

Espejos y enemigos

Aunque los costarricenses usualmente se identifican a sí mismos como personas que aplican acciones para cuidar el ambiente, más del 80% no participó en ningún grupo, actividad o iniciativa para protegerlo en el último año.

 

Eso sucede a pesar del descontento por las acciones tomadas con respecto al ambiente en el país. Al respecto, menos de un tercio piensa que los avances en biodiversidad,  crecimiento urbano, agricultura o contaminación han sido suficientes.

 

Por eso, para Merino, es importante que los costarricenses comiencen a observarse al espejo, respecto de sus prácticas ambientales, y se identifiquen como un actor relevante para mitigar nuestras emisiones, pero también para solucionar nuestros retos frente al cambio climático.

“Hay una tentación del gran enemigo’ que a veces oculta problemas”, comentó. “A veces reaccionamos de una manera muy violenta cuando alguna empresa comete una falta ambiental, y eso siempre es importante, pero hay muy poca movilización en torno a cambiar los patrones que generan más impacto ambiental: los nuestros. Y esos son impactos gigantescos”, concluyó.