En Costa Rica, la descarbonización pasa necesariamente por el transporte. Según un estudio del Ministerio de Ambiente y Energía (Minae) y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), este sector es responsable del 54% de las emisiones totales del país. De estas, 41% provienen del parque automotor privado.

No solo eso, el transporte consume el 61% de los hidrocarburos y el congestionamiento vial en la Gran Área Metropolitana (GAM) resulta en costos económicos para la población trabajadora de alrededor del 3,8% del Producto Interno Bruto (PIB), es decir, cerca de $2.527 millones, según el informe Estado de la Nación 2018.

De allí se deriva que la primera gran apuesta del Plan Nacional de Descarbonización sea implementar un sistema de transporte público que incluya buses, taxis y tren rápido de pasajeros, el cual sea tan eficiente que haga menos atractivo el uso del automóvil. Además debe ser seguro y cero emisiones.

Al 2050 se prevé que el sistema de transporte público sustituya a los vehículos privados como la principal opción de movilidad.

Al cumplirse el primer año del Plan Nacional de Descarbonización, se ha logrado poner en marcha el 100% de las acciones en este eje y dar inicio al trabajo en ocho de las nueve metas planteadas al 2022.

Avances en trenes y buses

La primera dama, Claudia Dobles, lo califica como la “columna vertebral” de la descarbonización. El tren rápido de pasajeros está finalizando su etapa de factibilidad y pronto entrará a la Asamblea Legislativa para consideración de los diputados.

Este proyecto ferroviario consta de tres líneas que atravesarán las cuatro provincias del GAM. Todas las líneas partirán de la estación central del Atlántico: una con destino final a Paraíso de Cartago, otra a Alajuela centro y otra a Ciruelas (cerca de La Guácima).

Este tren eléctrico recorrerá 80 kilómetros, movilizará a más de 200.000 personas a diario y enlazará a 15 cantones. Según Dobles, el objetivo del Gobierno es dejar el proyecto adjudicado para que inicie obras en el 2022.

El otro proyecto ferroviario en transporte público y carga es el tren al Pacífico, el cual avanza en su etapa de prefactibilidad. Para ello, en noviembre del 2019, el Ministerio de Planificación otorgó ¢314 millones al Instituto Costarricense de Ferrocarriles (Incofer) para que este financie los estudios relativos a la reconstrucción de 131 kilómetros de vía férrea entre Alajuela y Puntarenas.

En marzo del 2020 se firmó una adenda a la Declaración de Intenciones de la Iniciativa para la Electrificación del Transporte Público modalidad Bus (IETP-Bus), suscrita en junio del 2018, la cual establece las bases y líneas de trabajo conjuntas para el plan piloto. (Foto: Julieth Méndez / Casa Presidencial).

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En lo que respecta a autobuses, a finales de este año se pondrá en marcha un proyecto piloto con 15 unidades eléctricas: tres fueron donadas por el Gobierno alemán y 12 serán adquiridas por un grupo de concesionarios.

“Esta es una señal muy clara de que el sector quiere modernizarse”, comentó Dobles.

Estos buses operarán en las rutas: Cartago – San José (Lumaca), Alajuela – San José – Aeropuerto Juan Santamaría (Tuasa), Aeropuerto Daniel Oduber – Liberia (Pulmitan), San José – Calle Blancos (Transvi), Moravia – San José (AMSA), San José – Hatillo (Metrocoop), Guápiles – Puerto Viejo de Sarapiquí (Guapileños), San José – Escalante (Lared), San José – Escazú (Tapachula), Guápiles – Siquirres (Tracasa), Ciudad Colón – San José (Contrasuli) y Turrialba – Juan Viñas (Transtusa).

“El sector de transporte público, modalidad autobús, ha manifestado su voluntad de adquirir las unidades eléctricas nuevas con el objetivo de sumar a otras acciones que se encaminan para modernizar el transporte público, así como para generar más información técnica del desempeño de esta tecnología”, dijo Silvia Bolaños, directora de la Cámara Nacional de Transportes.

Precisamente, durante la puesta en marcha del proyecto piloto, se estarán generando una serie de datos sobre eficiencia en el consumo de energía y costo por kilómetro, uso de la batería, mantenimiento y ahorros en operación. Para el análisis de esa información se contará con el apoyo técnico de Cooperación Alemana GIZ, ONU Ambiente, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Fundación CRUSA y el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE).

En el país circulan 19.134 buses. Esa flota se reforzará con 12 eléctricos a partir del próximo año.

El proyecto piloto en autobuses eléctricos es liderado por el Ministerio de Obras Públicas y Transportes (MOPT) y cuenta con la participación del Minae, el Consejo de Transporte Público (CTP), el Instituto Nacional de Aprendizaje (INA), el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) y la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos (Aresep).

Por ejemplo, el ICE dará acompañamiento técnico para facilitar la infraestructura eléctrica básica en los planteles de los concesionarios, mientras que el INA brindará capacitación a choferes y mecánicos en la nueva tecnología.

En cuanto a Aresep, esta entidad definirá una tarifa eléctrica para la carga de los buses en los planteles. Además, durante el proyecto piloto, las unidades eléctricas serán incluidas como flota de refuerzo para que no sean tomadas en cuenta en la tarifa que paga el usuario.

Asimismo, y según el informe Avances 2019 en el Plan Nacional de Descarbonización, elaborado por la Dirección de Cambio Climático (DCC), ya se inició el trabajo para incluir el componente de cero emisiones en contratos de concesión de buses. También continúan los estudios y análisis de la mesa de trabajo para sistema de pago electrónico.

Igualmente, este año se inició la intervención de carriles exclusivos en tres troncales del proyecto sectorización.

A través de la Cooperación Alemana GIZ, este gobierno europeo donó tres autobuses eléctricos para la puesta en marcha del proyecto piloto. (Foto: Julieth Méndez / Casa Presidencial).

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Peatones y ciclistas

El primer eje del Plan Nacional de Descarbonización trabaja el transporte público en paralelo a la movilidad no motorizada. Entre los avances del primer año se tiene una mejora en la normativa: se publicó el reglamento para la Ley de Movilidad y Seguridad Ciclista, se presentó el proyecto de Ley de Movilidad Peatonal, se generaron los reglamentos de Intermodalidad y Ciclovías, también se desarrolló la Normativa Técnica para Movilidad Peatonal y Cicloinfraestructura.

Asimismo, se iniciaron proyectos pilotos que buscan la mejora en la infraestructura ciclística bajo un enfoque de clústeres y conectividad. En este sentido, un primer clúster está conformado por Curridabat, Montes de Oca y San José (Sabana); el segundo involucra a Goicoechea, San José y Desamparados; mientras que un tercero sería Santa Ana, Mora y Belén.

En el caso de Curridabat y Montes de Oca, este proyecto piloto forma parte del programa EUROCLIMA+, el cual es financiado por la Unión Europea y será ejecutado por el Centro de Derecho Ambiental y de los Recursos Naturales (Cedarena) con el apoyo del MOPT y Cooperación Alemana GIZ.

El primer paso será capacitar a los ciudadanos en el uso de la bicicleta para así obtener datos que servirán al diseño de la infraestructura. Ese diseño se trabajará durante todo el 2020 y tomará en cuenta el perfil ciclista, las potenciales rutas, las estaciones de transporte público, las zonas con velocidades apropiadas, la conexión entre los dos cantones y destinos, así como la integración con la infraestructura existente.