Los Estados miembros de la Organización de la Aviación Civil Internacional (OACI) adoptaron este jueves un acuerdo para limitar las emisiones de carbono, convirtiendo al transporte aéreo en el primer sector del mundo que se compromete a luchar contra el cambio climático.

“Es un momento histórico”, declaró el malasio Azharuddin Abdul Rahman, presidente de la sesión plenaria de la OACI, durante su asamblea trienal en Montreal.

La aviación civil pondrá en marcha desde 2021 un mecanismo de limitación de las emisiones de gases de efecto invernadero con respecto a los niveles que se registren en 2020.

Este acuerdo llega un día después de que se lograra garantizar la entrada en vigor del acuerdo de París sobre el clima, en el plazo de un mes, tras haber alcanzado los criterios mínimos de número de países y volumen de emisiones que se requerían para su puesta en marcha.

Aunque el sector aéreo no está incluido en el acuerdo de París sobre el clima, tiene su parte de responsabilidad en materia medioambiental. Por esto, era necesario un acuerdo propio.

A pesar del crecimiento esperado del tráfico aéreo, la aviación civil se compromete a limitar mejor el volumen de emisiones de gases de efecto invernadero gracias, principalmente, al desarrollo de los biocarburantes y de los motores de menor consumo.

Si la industria de viajes aéreos fuera un país, sería el sétimo más contaminante del mundo en términos de gases de efecto invernadero, apenas por debajo de Alemania y sobre Canadá o Corea del Sur.

El acuerdo de la OACI se aprobó a pesar de las reticencias de Rusia, India o China, pero a pesar de recibir el visto bueno, el acuerdo alcanzado no es suficiente, adviertieron especialistas.

“Apenas horas después de celebrar la entrada en vigor del Acuerdo de París, los países reunidos en OACI dan señales mixtas sobre su ambición para reducir emisiones al debilitar los vínculos entre la aviación y la meta de temperatura acordada en París (de no superar los 2 grados centígrados de aumento de temperatura)”, dijo en un comunicado Lou Leonard, director interino del programa de Clima y Energía de WWF.

Aunque el acuerdo de la aviación es un avance si se compara con la situación actual, donde no hay ningún instrumento, todavía no llega al nivel necesario para que esta industria reduzca proporcionalmente según su peso.

Unos 64 países que en conjunto representan más del 85 por ciento de las emisiones totales ya dieron su visto bueno a participar, desde 2021, en la fase experimental con la puesta en marcha de una medida mundial basada en el mercado, conocida como GMBM. Este sistema permitirá a las compañías aéreas comprar créditos de carbono a otros sectores económicos.

Esta fase será voluntaria hasta 2027, cuando pasará a ser obligatoria. Solo estarán exentos los países más pobres, los micro Estados o los que representen menos del 0,5% del tráfico mundial de pasajeros.