El sistema de transporte público, según expertos, es como un cuerpo humano: cada parte que lo compone tiene que estar sana y trabajando en conjunto para que funcione.

Claro, siguiendo la analogía, ese cuerpo debería estar -en este momento- internado en el hospital por un caso severo de deficiencias ferroviarias, un bloqueo arterial en las rutas de bus y una falla pulmonar por exceso de humo.

Ahora, según expertos consultados por Ojo al Clima, tres proyectos serían vitales para rescatar la salud del sistema de transporte: la construcción del tren eléctrico, un sistema de pago electrónico y lograr la sectorización de las rutas de autobús.

Dos de ellos -el tren eléctrico urbano y el pago electrónico- avanzan de acuerdo al cronograma establecido. La meta del tren es tenerlo concesionado para el 2022 y el pago electrónico comenzará con un plan piloto en trenes el próximo año. La sectorización, por otro lado, sigue por detrás de su cronograma. Los tres deben estar sanos y trabajar juntos.

Lo cierto es que implementar estos proyectos es urgente para reducir las emisiones de Costa Rica, según explica el investigador del Programa Estado de la Nación, Leonardo Merino.

“La solución, sin duda, no es la fantasía de mayor infraestructura vial. (…) Tenemos que sacar a la gente del vehículo. Eso genera un uso más eficiente del espacio, menos tiempos de viaje y reducción de emisiones contaminantes”, aseguró Merino.

En esto coincidió la ingeniera ambiental, Jessie Vega, del Centro para la Sostenibilidad Urbana. Para ella, poner en marcha estos proyectos, es urgente dadas las altas emisiones del transporte.

Por ahora, la cosa no anda bien. Las presas le cuestan al país más de un 3% del PIB y son la principal fuente de emisiones de gases de efecto invernadero del país con alrededor de 30%, según el Inventario Nacional de Gases de Efecto Invernadero.

Cerca de la mitad de esas emisiones viene de carros privados pero, según el Estado de la Nación (2017), más de la mitad de las personas asegura que no utiliza el transporte público debido a sus ineficiencias (el servicio es poco frecuente, las paradas están muy lejos, se tarda más tiempo, etc.).

Ojo al Clima realizó una revisión de cada proyecto y estos fueron los resultados de cada uno.}


 Sectorización

La sectorización avanza muy por detrás de su calendario de acuerdo al calendario establecido en el Plan de Implementación de la Primera Etapa de Sectorización diseñado por el MOPT.

Varios objetivos planteados en ese documento siguen sin cumplirse o tienen un avance muy pequeño, pese a que están planteados para haber completado el año pasado.

Entre ellos están, por ejemplo, el diseño de los nodos de integración (donde diferentes rutas se juntarían), los contratos de concesión, el esquema tarifario y la reestructuración del Consejo de Transporte Público (CTP).

Hasta el momento, no se ha avanzado al ritmo que se planteó y no se han logrado objetivos importantes, según Jessie Vega, quien es representante de los usuarios ante el CTP.

“Hay varias metas por año y, para lo que habría tenido que hacerse a esta altura, una gran parte no está hecha”, aseguró Vega.

De hecho, para este año se plantea implementar un carril exclusivo en las rutas Tibás-Santo Domingo, Moravia-Parasito, San Pedro-Curridabat-Tres Ríos, Hatillo-Alajuelita y Pavas. De estas, solo en dos se ha implementado.

El problema de ese atraso es que, en el 2021, se tendrán que renovar las concesiones de los buses: la oportunidad perfecta para incorporar la sectorización al sistema de buses.

Por ahora, la situación es crítica. Solo en el tramo de Desamparados a San José, existen 30 líneas de buses haciendo el mismo recorrido, según muestran datos del Estado de la Nación.



Tren Eléctrico

La primera dama, Claudia Dobles, quien lidera el proyecto del tren eléctrico, asegura que marcha de acuerdo al cronograma establecido.

Bajo este cronograma, el tren quedaría adjudicado para iniciar obras antes terminar la administración del presidente Alvarado. Este megaproyecto atravesaría 15 cantones del Gran Área Metropolitana y movilizaría a más de 250 mil personas.

Actualmente, el proyecto se encuentra en etapa de estudios de factibilidad. La entrega final del estudio estaría para marzo del 2020 y la licitación, para construir el tren, se lanzaría el segundo semestre del próximo año.

Pero el Gobierno ya presentó el primer avance de esos estudios el pasado 16 de julio, el cual mostró algunos de los beneficios ambientales y sociales que tendría. Un ejemplo de ellos es una mejora en la calidad del aire, al pasar de un tren de combustible a tren eléctrico.

 


Pago Electrónico

El proyecto de pago electrónico también parece marchar positivamente, con un proyecto piloto que arrancaría el próximo año.

El Banco Central ha liderado este esfuerzo en los últimos 2 años y ha logrado un avance importante, tomando en cuenta que se ha hablado de implementarlo por casi 20 años.

De acuerdo con Carlos Melegatti, director de Sistemas de Pago del Banco Central y uno de los líderes de este proyecto, el próximo año se estaría implementando el piloto en el servicio de trenes y hasta después se comenzaría a implementar en buses.

Uno de los avances más importantes es que ya existe un convenio firmado por autobuseros y reguladores que plantea exactamente cómo será el sistema de pago. Uno de los retos del proyecto es poner de acuerdo a varias instituciones públicas y  135 empresas de autobuses.

Este proyecto sería importante porque permitiría tener datos de dónde se suben y se bajan los usuarios, algo que, en este momento, no se sabe del todo porque los mismos autobuseros proveen los datos.

 


Este pretendía ser un especial de transporte con entrevistas al MOPT, Incofer, el despacho de la Primera Dama y el Banco Central. Ojo al Clima contactó al MOPT desde el 8 de julio para realizar una entrevista al encargado de sectorización, sea el ministro o viceministro. Al cierre de esta edición, la entrevista con el MOPT no se pudo agendar