En el mundo, si el transporte marítimo fuera un país, sería el sexto con mayores emisiones después de Alemania, según la Organización Marítima Internacional (OMI). Ahora, un proyecto en Costa Rica quiere crear conciencia sobre esta enorme huella.

“Ceiba” es el nombre de un nuevo prototipo de velero elaborado en Costa Rica, el cual buscará llevar carga de manera sostenible y sin emitir gases contaminantes por las aguas del Pacífico.

Según Lynx Guimond, co-fundador de la empresa a cargo del proyecto, Sail Cargo, muchas veces se ignora el impacto de este sector, ya que no es tan visible de manera cotidiana.

“Lo nuestro, es un proyecto único donde uno de los principales objetivos es elevar la conciencia de las personas sobre lo dañino que es para el mundo el transporte marítimo tradicional. El 90% de los productos consumidos en el país llegan vía marítima, es como un monstruo que la gente no ve” señaló Guimond.

“Ceiba” aún está en construcción, sin embargo sus creadores esperan que pueda comenzar a hacer viajes comerciales para el 2021.

Para economizar energía, este velero cuenta con 3 mástiles para impulsarse. Además, llevará dos motores eléctricos y paneles solares que ayudarán a cargar las baterías.

Según Mónica Araya, directora de la organización Costa Rica Limpia y experta en el tema de transporte limpio, este proyecto es congruente con el rumbo que el país debe seguir de cara a su bicentenario.

“La sumatoria de buses eléctricos, la sumatoria del proyecto Ceiba, la sumatoria de la electrificación de los taxis, todo esto en conjunto formará parte de la Costa Rica bicentenaria, una Costa Rica que use cada vez menos combustibles fósiles”, aseguró Araya.

Este proyecto fue galardonado, además, con el premio Seedstars, entregado a empresas “innovadoras” por la Promotora de Comercio Exterior (Procomer).

Aguas internacionales

Actualmente, el transporte marítimo es uno de los sectores que contribuye significativamente a la emisión global de gases de efecto invernadero.

De acuerdo con Guimond, uno de los grandes problemas es que la mayoría de la población no logra percibir diariamente este impacto, ya que se da en las zonas costeras.

“Uno de los principales retos a los que nos enfrentamos es que las personas no están familiarizadas con este sector. Normalmente pueden ver la contaminación que generan los carros o los autobuses, pero en el sector marítimo no”, señaló el empresario.

Sin embargo, existen otros proyectos a nivel mundial para disminuir las emisiones del sector. “En un país como Noruega, hay toda una agenda para electrificar los barcos y los botes” indicó Araya.

En Holanda, un país que tiene mucho turismo de botes en sus canales, se espera que a partir del 2025 todos los navíos que circulen por Ámsterdam sean eléctricos, según explicó la economista.

Además, el 14 de abril de este año, los estados miembros de la Organización Marítima Internacional (OMI) aprobaron un plan para reducir las emisiones del transporte marítimo en al menos un 50% para el 2050.