El Acuerdo de París fue uno de los logros más importantes en la lucha contra el cambio climático: 196 países comprometidos se sumaron esa causa. También, es uno de los tratados internacionales que más rápido han entrado en vigor, con solo un año. Aún así, falta mucho para lograr las metas que se propone.

¿Cuál es el problema? El acuerdo, a pesar de ser un documento vinculante para todos los países que lo ratificaron (Costa Rica entre ellos), es muy ambiguo en su lenguaje. Si bien sirve como marco general, aún falta un “libro de reglas” que regule todos los detalles.  

Ese es el objetivo de la reunión internacional que incorpora a representantes de todos los países a partir de este lunes 6 de noviembre y hasta el 17 de noviembre en Bonn, Alemania, donde negociarán cuáles son las reglas que regularán el tratado.

Por ejemplo, el acuerdo dice que las emisiones del planeta deben llegar a un pico “lo más pronto posible” y, desde ahí, comenzar a descender. Sin embargo, en ningún momento indica qué año es “lo más pronto posible”. Osea, cada país decide cuánto le urge.

“COP23 es un paso vital en nuestro viaje para establecer un marco normativo que implemente la visión planteada por París”, aseguró el líder del grupo de países menos desarrollados, Gebru Jember Endalew de Etiopía.

Tener listo este “libro de reglas” será el objetivo principal de esta COP (o al menos un borrador). Al plantearlo, los negociadores esperaban que el Acuerdo de París entrara en vigor para el 2020. Pero esto sucedió cuatro años antes, en el 2016.

Por esto, en la COP 22, en Marruecos, los países decidieron que el “libro de reglas” debía estar listo para ser revisado en el 2018; osea, el otro año.

“Para elaborar el texto van a haber áreas de acuerdos y áreas de desacuerdos. Si queremos llegar a un acuerdo para el 2018 tenemos que trabajar por sobre estas diferencias”, aseguró Gillian Nelson de la red más grande de organizaciones climáticas, Climate Action Network.

¿Cómo mejorar el Acuerdo de París?

El objetivo principal del Acuerdo de París es evitar que las temperaturas globales promedio no aumenten en más de dos grados centígrados con respecto a la época preindustrial. Según múltiples estudiossi el planeta se calienta más que esto, los cambios abruptos en el clima serían irreversibles.

Sin embargo, hasta ahora, los compromisos que han asumido los países como parte del acuerdo no parecen ser suficientes para lograr ese objetivo. 

De hecho, un reciente informe del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEP) indica que, con los compromisos actuales, el planeta aumentaría sus temperaturas promedio, calentándose  en alrededor de 3 grados.

La única forma de cumplir la meta de los dos grados es tener compromisos más ambiciosos (es decir, un marco normativo concreto con sentido de urgencia).

“No todos los países están de acuerdo con esto (un libro de reglas más estricto). En la COP, esto va a ser muy interesante de ver: a dónde van a llegar estas discusiones y si todos los países pueden ponerse de acuerdo”, concluyó Nelson, al filo del arranque de la conferencia internacional.