- Venezuela aprobó una reforma a su ley petrolera. El instrumento echa por tierra la nacionalización de 1976 y especialmente el modelo estatista impuesto por Hugo Chávez 30 años más tarde. Empresas privadas podrán operar en solitario y no como accionista minoritario en una sociedad con la estatal PDVSA. El plan de Trump es que petroleras estadounidenses, como Chevron, inviertan en este país.
Las primeras bombas cayeron de madrugada el 3 de enero, hace un mes exacto. El sonido de las hélices, el ruido y destello de las explosiones despertaron a los venezolanos, atónitos con el desenlace de esta incursión estadounidense: Nicolás Maduro no era más presidente.
Maduro fue capturado junto a su esposa, Cilia Flores, y trasladados a Nueva York para enfrentar un juicio por narcotráfico.
Venezuela pasó a las manos de Delcy Rodríguez, que era la vicepresidenta de Maduro. Actualmente, ella es quien conduce los cambios exigidos por el presidente estadounidense Donald Trump al tiempo que mantiene viva la retórica chavista.
Justo uno de esos cambios tiene que ver con el petróleo. Mediante una reforma, Venezuela enterró el modelo petrolero de Hugo Chávez con una apertura al sector privado avalada por Estados Unidos.
El Parlamento aprobó una reforma a su ley de Hidrocarburos el pasado jueves, poco antes de que el Departamento del Tesoro anunciara una flexibilización del embargo impuesto en 2019 al crudo venezolano.
La reforma fue impulsada por Rodríguez, quien hizo además los primeros acercamientos con el sector privado en medio de una crisis de corrupción, desinversiones y malos manejos, que las sanciones solo agravaron.
El sector petrolero creció 16% en 2025. Y proyecciones privadas apuntan a un crecimiento de 30% para 2026.
Cambios en la ley
El expresidente Chávez impuso un férreo control en la industria. Obligó a las petroleras extranjeras a formar sociedades con la estatal PDVSA con minoría accionaria y nacionalizó todas las empresas de servicios.
La nueva ley permite y facilita a privados la explotación y comercialización directa.
"Esto es un desmantelamiento completo del modelo petrolero de Hugo Chávez", dijo Francisco Monaldi, profesor de la Universidad de Rice, en Estados Unidos.
Otro cambio está en la regalía. Se mantiene en 30%, pero establece la posibilidad de reducirlo en función de la viabilidad económica del proyecto. También se permite al Ejecutivo reducir la tasa de 50% del impuesto sobre la renta. Se abre además al arbitraje internacional -prohibido por Chávez- para garantizar la confianza a la inversión.
Monaldi entiende que la reforma "legaliza el modelo Chevron". La empresa estadounidense permitió -dentro de la empresa mixta- que el accionista minoritario cumpliera todas las funciones de operador.
Los detalles del acuerdo de 2022 se desconocen, bajo el manto hermético de una ley llamada Antibloqueo y gracias a una licencia de la OFAC.
"Es la única manera de obtener inversión importante para el país", indicó Monaldi.
La nueva licencia
Estados Unidos emitió el jueves un permiso que autoriza a empresas estadounidenses la exportación, venta, almacenamiento, comercialización, transporte y refinación de crudo venezolano.
La licencia 46 establece que los contratos entre el gobierno de Venezuela, PDVSA o sus filiales deben estar regidos por las leyes de Estados Unidos y que cualquier mecanismo de resolución de disputas debe ser dentro del territorio estadounidense.
Se establecen varias condiciones: no se permiten pagos a través de canjes de deuda, en oro y en activos digitales como criptomonedas emitidas por Venezuela. Tampoco se autorizan transacciones con personas o entidades vinculadas con Rusia, Irán, Corea del Norte, Cuba y China.
No está claro si la licencia ampara a petroleras europeas como Repsol y ENI.
Pero "es una buena flexibilización ya que no tiene término de duración y esto le da mucha seguridad a las empresas", dijo a la AFP Dolores Dobarro, exviceministra de Petróleo.
Actores de Estados Unidos
"Nos hemos quedado cuando otros no lo hicieron", dijo el viernes Mike Wirth, CEO de Chevron al canal CNBC. "Estamos recuperando algunas deudas que se nos debían, y eso nos da una ventaja significativa. El país tiene un enorme potencial a largo plazo".
Chevron aceptó las condiciones de Chávez, mientras que otros actores, como Exxon Mobil y Conoco Phillips, demandaron al país.
Wirth acotó que se necesitarán otras autorizaciones para impulsar la producción en los campos que operan.
Chevron estima que su producción pase de 50.000 a 250.000 barriles diarios en dos años.
La licencia anticipa una mayor presencia de inversionistas internacionales, aunque Darren Woods, CEO de Exxon Mobil, enumeró como condiciones la estabilidad institucional y económica. Habló de una "transición a un gobierno representativo".
Cifras conservadoras
Los analistas dan como un hecho un alza en las exportaciones e ingresos.
"Tiene un impacto directo en el flujo de caja del sector al reducir los descuentos aplicados al crudo, así como los costos operativos y de transporte", afirmó el economista Asdrúbal Oliveros.
Acotó que el control estadounidense "condiciona su uso e impacto efectivo en la economía venezolana", que cerró 2025 con hiperinflación.
Prevé estabilidad cambiaria y de precios, aunque es temprano aún para medir el impacto en el ciudadano de a pie.
El gobierno prevé este año un alza de 18% en la producción petrolera que cerró 2025 en 1,1 millones de barriles diarios.
Felizzola estima que en 2026 alcance 1,5 millones de barriles diarios (bd), 34% más que en 2025. Monaldi prevé 1,4 millones de bd a mediano plazo, dada las grandes inversiones para "los muchos problemas de infraestructura en los campos petroleros".





