Científicos alertan a líderes en la COP30: proteger la vida es incompatible con la industria de combustibles fósiles
por Redacción
En las afueras del recinto donde se realizan las negociaciones climáticas de la COP30, representantes de la sociedad civil aprovecharon esta mañana para persuadir a los delegados a sumarse a la Declaración de Belém que busca trazar una ruta en favor del fin de los combustibles fósiles. (Foto: María José Núñez).
Mientras Costa Rica apoya la propuesta de un plan de acción que busca ir desfasando los combustibles fósiles, un análisis plantea que podrían estar participando unos 1.600 delegados vinculados con la industria fósil, incluyendo miembros de grandes empresas petroleras.
María José Núñez Chacón desde Belém
La Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP30) ha sido la plataforma de encuentros y desencuentros en torno a los principales temas que impactan la vida de las comunidades más vulnerables ante los eventos climáticos extremos, pero aún no ve consolidados acuerdos definitivos a dos días de su cierre.
Los científicos han sido tajantes en alertar al presidente brasileño Lula da Silva –anfitrión de la cumbre climática- y a los líderes de los países que es tiempo de tomar decisiones firmes porque el mundo afronta una encrucijada, proteger la vida o seguir favoreciendo a la industria de los combustibles fósiles.
Son claros en indicar que el sufrimiento del planeta, el impacto en el océano, los arrecifes de coral, ecosistemas y bosques urge de soluciones contundentes y que la propuesta de Brasil de una hoja de ruta para el fin de los combustibles fósiles -que está siendo negociada en esta COP30- es insuficiente.
Estas afirmaciones fueron entregadas en una carta al presidente brasileño indicando que los delegados que participan en la COP30 parecen no entender lo que es una hoja de ruta; “no es un taller o una reunión ministerial, es un plan de trabajo real”, señalaron.
Campaña de la sociedad civil en contra de nuevos proyectos de gas en África, América Latina y Asia. (Foto: María José Núñez).
Los científicos reafirmaron que es imperativo reducir las emisiones de dióxido de carbono (CO₂) para alcanzar la meta de reducción de un 5% por año, para evitar impactos incontrolables y extremadamente costosos para los países.
“Necesitamos acercarnos lo máximo posible a la neutralidad de carbono para 2040, idealmente para 2045. Esto implica la prohibición total de nuevas inversiones en combustibles fósiles a nivel mundial, la eliminación de todos los subsidios a estos combustibles y un plan global para la incorporación gradual y justa de fuentes de energía renovables y bajas en carbono, así como la rápida eliminación de los combustibles fósiles. La financiación de los países ricos a los países en desarrollo es fundamental”, indicaron.
Carlos Nobre de Panel Científico de la Amazonía; Fatima Denton de la Universidad de las Naciones Unidas; Johan Rockström del Instituto Potsdam para la Investigación del Impacto Climático; Marina Hirota del Instituto Serrapilheira; Paulo Artaxo de la Universidad de São Paulo; Piers Forster de la Universidad de Leeds y Thelma Krug del Instituto Nacional de Investigación Espacial fueron los autores.
Los expertos mencionaron que, en la COP 30 de Belém, ya no basta con reiterar que el financiamiento de los países desarrollados a los países en desarrollo es imperativa: debe ser predecible, basada en donaciones y coherente con una transición justa y equitativa.
Mientras expertos demandan acciones, un informe del Kick Big Polluters Out (coalición de 450 organizaciones) estimó que uno de cada 25 participantes de la COP30 en Belém representa a la industria de energías fósiles, es decir, habrían unos 1.602 delegados vinculados al petróleo, carbón o gas, entre ellos, de los gigantes energéticos ExxonMobil, Shell y TotalEnergies, así como de empresas petroleras estatales.
De hecho, los lobistas de los combustibles fósiles superan en número a las delegaciones de todos los países, excepto a la de Brasil, y tienen dos tercios más de pases para conferencias que los 10 países más vulnerables al cambio climático juntos, señaló el informe.
Una hoja de ruta liderada por Latinoamérica
El tema de los combustibles fósiles se ha mantenido en las mesas de discusión como un objetivo esencial. Colombia lidera una propuesta para arrancar la transición para abandonarlos y un total de 84 países, entre ellos Costa Rica, la apoyan. Pese a ello, la mayoría de los países productores de petróleo se oponen.
De acuerdo con Maisa Rojas, ministra de Ambiente de Chile, el 2024 fue el año más cálido del que se ha tenido registro, pasando temporalmente de 1,5°C que es el límite impuesto por los países en el Acuerdo de París.
"Nos pusimos ese límite porque sabemos que, si lo sobrepasamos, los costos para el mundo entero y para nuestros países en particular van a aumentar exponencialmente: son muy altos y ponen en entredicho nuestros objetivos de desarrollo”, indicó Rojas.
"Firmen la Declaración de Belém para la transición lejos de los combustibles fósiles", se lee en la pancarta. (Foto: María José Núñez).