• Estudios revelan que este combustible alternativo reduciría un 86% las emisiones por vehículo. El plan proyecta abastecer a la flota pesada hacia 2040 mediante gasoductos virtuales, fortaleciendo la economía regional e independencia energética.

Una serie de estudios demostraron que Costa Rica cuenta con condiciones favorables para avanzar en el uso del biometano como alternativa de combustible en camiones de carga pesada, esto como respuesta a la dificultad de electrificación que presenta este sector y a su alta dependencia de combustibles importados como el diésel. 

Un camión diésel, por ejemplo, emite aproximadamente 23,1 toneladas de dióxido de carbono (CO₂) equivalente al año, mientras que uno operado con biometano emite solo 3,2 toneladas. Esto representa una reducción aproximada del 86% de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) por vehículo. Además, la sustitución del diésel contribuye directamente a una mejor calidad del aire, beneficiando la salud pública.

Estos hallazgos forman parte de una Hoja de Ruta Tecnológica (HRT) diseñada por la consultora española IDOM para evaluar el potencial del biometano en el país. El proyecto contó con el respaldo financiero del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) y la Unión Europea, mediante una cooperación técnica no reembolsable del Fondo de Preparación de Proyectos de Inversión en Cambio Climático (FCC),con el fin de trazar el camino hacia la descarbonización del sector de carga. 

¿Qué es el biometano?

Para explicar qué es el biometano, primero hay que aclarar qué son el biogás y el metano. Este último es un gas puro y altamente inflamable, además es el componente principal del gas  fósil y del biogás, el cual se produce cuando de manera natural se realiza una descomposición de materia orgánica  –por ejemplo de residuos vegetales como la piña, el banano y la palma–, residuos sólidos urbanos y los residuos ganaderos (esto sin la presencia de oxígeno). Durante este proceso también se genera un residuo líquido o semisólido conocido como biofertilizante, un subproducto que puede aprovecharse para sustituir fertilizantes sintéticos importados.

Para convertir biogás en biometano,  este tiene que pasar por un proceso químico de purificación avanzada (conocido como ’upgrading’), donde se elimina el dióxido de carbono, restos de agua y otras impurezas, hasta alcanzar una concentración de metano superior al 95%, haciéndolo apto para ser utilizado como combustible vehicular.

Los residuos de piña pudieran ser aprovechados para elaborar biometano de uso vehicular. (Foto: Miriet Ábrego).

El biometano es químicamente idéntico al metano de origen fósil. Sin embargo, la diferencia fundamental radica en el origen del carbono y en su cadena de producción basada en la economía circular. Capturar el metano de las excretas del ganado, de los rellenos sanitarios o vertederos para aprovecharlo evita que este potente GEI se fugue directamente a la atmósfera.

La HRT también contempla el desarrollo de un esquema integral para la gestión y valorización del biofertilizante, este subproducto sustituiria a los fertilizantes sintéticos importados.

¿Cómo se implementaría?

En aplicaciones vehiculares, los estudios evaluaron principalmente el uso de biometano en forma de gas comprimido (Bio-GNC), aunque también existe la posibilidad de que los vehículos funcionen con gas licuado (Bio-GNL), tecnologías que ya se utilizan internacionalmente en camiones de carga pesada. 

La HRT tiene por objetivo que el biometano evolucione gradualmente desde proyectos piloto hasta convertirse en una alternativa madura para el transporte pesado hacia 2040. Para que esto ocurra, todo el ecosistema que soporta un proyecto de transición tecnológica y energética como este debe fortalecerse y evolucionar al mismo ritmo.

En ese sentido, las 16 acciones especificadas en la HRT buscan construir gradualmente un ecosistema de biometano en Costa Rica. Comienzan con proyectos piloto de producción y uso en transporte pesado, continúan con programas de reconversión de flotas, incentivos e infraestructura de abastecimiento, y culminan con la consolidación de un marco regulatorio, capacidades técnicas, logística nacional y aprovechamiento integral de los subproductos del proceso. 

La HRT también propone el desarrollo de un "programa nacional de reconversión tecnológica de vehículos de carga pesada hacia biometano", así como el establecimiento de un sistema nacional de estandarización, certificación y homologación para estas tecnologías de reconversión.

Respecto a la ubicación, el estudio no desarrolló una planta específica ni seleccionó un sitio definitivo de producción. Sin embargo, la evaluación de mercado y prefactibilidad se concentró en las regiones Huetar Norte y Huetar Atlántica, zonas que presentan una alta disponibilidad de materia prima potencial y una importante actividad logística para el transporte de carga. 

No obstante, la HRT considera acciones para extender progresivamente los proyectos hacia los principales corredores logísticos del país. En un escenario de total despliegue, estos podrían estar conectados de principio a fin con infraestructura de abastecimiento de biometano para camiones.

En este sentido, en el escenario de mayor desarrollo, la adopción podría alcanzar aproximadamente el 50% de la flota nacional de camiones.

La idea es apoyar con infraestructura de biometano a lo largo de los corredores logísticos con que cuenta el país. (Foto: Josiah Farrow / Unsplash).

Beneficios

Los beneficios no se limitan únicamente a lo ambiental. Al producirse el combustible localmente, el capital que antes se gastaba en importar hidrocarburos se queda y se reinvierte dentro de la economía costarricense en lugar de salir del país

“El aprovechamiento de los recursos propios del Estado genera un ahorro directo en la importación de energía, evitando que se pierdan divisas en el mercado internacional de combustibles, además esto disminuye la exposición a la compra en dólares y a las fluctuaciones del tipo de cambio”, aseguró Juan Pablo Rojas Sossa, docente de la Escuela de Ingeniería en Biosistemas de la Universidad de Costa Rica (UCR).

Al depender menos del mercado internacional de combustibles, se reducen las fluctuaciones de precios en el mercado nacional, lo que estabiliza los costos de energía que suelen transferirse a todos los bienes e insumos del país”, agregó Rojas.

La existencia de un mercado regulado y con seguridad jurídica reduce el riesgo del negocio, facilitando la entrada de fondos de inversión. De acuerdo con la HRT, se estima que solo en la Zona Norte se podrían invertir entre 400 y 500 millones de dólares en costo de capital y la generación de 800 nuevos puestos de trabajo

La reconversión a biometano también permite que las municipalidades, comunidades y cooperativas transformen sus propios residuos (ganaderos, sólidos urbanos y del sector agroindustrial) en activos energéticos de valor.

Las modelaciones matemáticas realizadas en el estudio demuestran que en el 85% de los casos, el costo total de propiedad (medido en dólares por kilómetro) de un camión que opera con biometano es menor que el de un camión que utiliza diésel. Aunque adquirir un camión de biometano es más costoso, al integrar el costo de la energía y dividirlo entre los kilómetros recorridos, el biometano resulta económicamente más conveniente en la gran mayoría de los escenarios.

Los vehículos de carga pesada pueden ser diseñados específicamente para operar con este combustible o bien pueden adaptarse mediante procesos de reconversión tecnológica.

Desafíos del proyecto

A pesar de los  beneficios y avances, la  implementación del proyecto presenta diversos desafíos técnicos, de infraestructura, regulatorios y de mercado.

“En este momento, el país carece de sistemas de purificación avanzada (upgrading) que operen a escala comercial para elevar la pureza del biogás a biometano y que este sea apto para uso vehicular”, comentó Jairol Bustos Carmona, encargado del laboratorio de Hidrocarburos del Centro de Electroquímica y Energía Química (CELEQ) de la UCR. 

’’Debido a su complicada geografía, Costa Rica no dispone de redes de gasoductos para distribuir el biometano de manera efectiva, a diferencia de países líderes en su uso como Francia o Alemania. Debido a la falta de gasoductos, el transporte pesado se deberá abastecer inicialmente con biometano comprimido, almacenado a alta presión en cilindros, distribuido de forma local y en estaciones de servicio (gasoductos virtuales o soluciones móviles)’’, advirtió Bustos.

Para que el plan piloto funcione de forma práctica y fácil, los vehículos que utilicen este combustible alternativo idealmente deben estar cerca de la planta de producción para facilitar el proceso de llenado, distribución y uso.

Por último, y según indica la HRT, es indispensable diseñar e implementar programas de formación técnica especializada y de investigación y desarrollo (I+D+I) en conjunto con universidades e instituciones técnicas para actualizar las capacidades del país.

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