- FU-TURISMO es una herramienta gratuita y abierta combina ciencia de datos con mapas de riesgo para que micro, pequeñas y medianas empresas de hospedaje diagnostiquen su vulnerabilidad y diseñen planes de adaptación a su medida.
Para el sector turístico, que genera más de $5.500 millones en divisas y aporta alrededor del 8% del producto interno bruto (PIB), el cambio climático dejó de ser un problema futuro para convertirse en una realidad operativa ante el incremento de las inundaciones, sequías, deslizamientos y un cada vez más frecuente e intenso fenómeno de El Niño.
Ante esta situación, se lanzó FU-TURISMO, la primera herramienta digital gratuita e interactiva que fue diseñada para medir y gestionar el riesgo climático de las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes) de hospedaje.
“FU-TURISMO busca fomentar la resiliencia climática y promover la continuidad de los negocios turísticos, iniciando por los de hospedaje”, resaltó Marcos Borges, presidente ejecutivo del Instituto Costarricense de Turismo (ICT).
La iniciativa es el resultado de un esfuerzo multisectorial liderado por ICT, la Superintendencia General de Seguros (Sugese) y la industria aseguradora, la cual incluyó a las aseguradoras Internacional de Seguros Costa Rica y Sagicor, los intermediarios BN Seguros y Popular Seguros. Se contó además con el respaldo de la Cooperación Alemana para el Desarrollo (GIZ), así como organizaciones internacionales como Access to Insurance Initiative y Global Risk Modelling Alliance (GRMA).

Plan de acción
La plataforma sintetiza procesos actuarios y de ciencia de datos para ofrecer a las empresas una hoja de ruta que sea práctica y personalizada. Lo único que debe hacer es crear su usuario en http://www.futurismocr.com para acceder al contenido.
Según Fernando Víquez, gerente de Sagicor y arquitecto de FU-TURISMO, aunque la plataforma sea gratuita, el registro cuenta con parámetros de seguridad, por lo que la información ingresada por cada hotelero es privada y confidencial.
Ahora bien, la herramienta cuenta con tres módulos, estando el primero dedicado al aprendizaje donde se ofrecen recursos didácticos, cursos breves y herramientas sobre variabilidad climática y sostenibilidad para capacitar al personal del establecimiento.
Víquez explicó que este módulo deja claro que muchas acciones de adaptación no requieren grandes inversiones económicas, pueden ser medidas simples como capacitar al personal o realizar simulacros de emergencia dentro del hotel.
El segundo módulo se centra en la evaluación de riesgo. Aquí se cruza la ubicación geográfica exacta de cada hospedaje con un mapa que consolida los índices de riesgo que tiene el país, el cual fue desarrollado por el GRMA. A través de un formulario sobre el tipo de infraestructura y servicios del hotel, la plataforma genera un diagnóstico personalizado de exposición y vulnerabilidad.
El último módulo motiva a tomar acción, ya que traduce la evaluación en un plan de acción con medidas priorizadas que incluye desde capacitaciones o planes de contingencia hasta recomendaciones de adaptación basadas en ecosistemas.
“Esta hoja de ruta no solo muestra la exposición general al riesgo, sino sus vulnerabilidades específicas y las acciones concretas para protegerse y adaptarse”, recalcó Víquez.
FU-TURISMO incluso ofrece la posibilidad de compartir experiencias con otras empresas y conectar con expertos en soluciones financieras para contribuir a la continuidad del negocio ante el riesgo climático.
Es más, la herramienta no solo sirve para alojamientos existentes, sino también para quienes planean construir un hotel en el futuro, permitiéndoles diseñar con parámetros de resiliencia desde el principio.

Financiamiento
El turismo es un sector vulnerable al cambio climático y ya ha tenido que sobreponerse a daños en la infraestructura, cancelaciones a causa de un evento extremo, encarecimiento para obtención de insumos y afectaciones en la biodiversidad, entre otros impactos.
Uno de los principales vacíos para afrontar estos retos ha sido la falta de información útil y la percepción de que la adaptación es un proceso costoso o complejo.
“Uno de los principales retos que enfrentamos como sector asegurador es la falta de información clara y accesible para entender el riesgo climático a nivel de cada empresa. FU-TURISMO aporta justamente ese valor: traduce el riesgo en información útil para la toma de decisiones. Esto permite a las empresas anticiparse, adaptarse y fortalecer su sostenibilidad en el tiempo”, dijo Kevin Lucas, presidente de la Asociación de Aseguradoras Privadas de Costa Rica.
Tomás Soley, superintendente general de seguros, explicó que la adaptación incluye todas aquellas acciones previas que estén orientadas a disminuir el riesgo. Cuando la adaptación alcanza su límite es cuando se habla de pérdidas y daños, que es cuando ya no se puede hacer nada (como cuando el nivel del mar vuelve inhabitable un lugar).
Las pérdidas y daños no son asegurables, por lo que requieren compensación o reubicación. La idea es no llegar a este punto de no retorno.
“El cambio climático agrava los riesgos, haciendo que ciertas áreas o actividades económicas queden desprotegidas si no hay adaptación”, destacó Soley.
De allí que se hable del rol social que tiene el seguro para convertir la incertidumbre en capacidad de respuesta.
“El sector asegurador no puede cubrir todas las catástrofes del mundo, por lo que su rol debe ser acompañar la prevención y convertir eventos inciertos en capacidad de respuesta”, señaló Víquez.
En este sentido, un seguro solo es factible cuando el riesgo se puede medir y el precio es económicamente viable. Y aquí es donde la ciencia es clave. Para Soley, la ciencia y los datos técnicos —mapas de riesgo, curvas de deterioro y datos de precipitación, por ejemplo— son indispensables para tomar decisiones informadas en políticas públicas, seguros y financiamiento.
“Las herramientas desarrolladas, especialmente en el tema de modelaje de riesgos, permitirán al sector asegurador y financiero diseñar soluciones accesibles y valiosas para el sector turístico nacional”, destacó.
De hecho, el proyecto nació a finales de 2021 con esa idea en mente: ¿cómo puede el sector asegurador ayudar a incrementar la resiliencia en el sector turismo? Actualmente el mercado costarricense de seguros consta de 12 compañías y también se cuenta con el Sistema de Banca para el Desarrollo, lo que quiere FU-TURISMO es conectarlos directamente con los hoteleros.
Aunque la herramienta inicia enfocada en los más de 3.000 alojamientos del país, donde más del 65% son microempresas y cerca del 60% de la fuerza laboral son mujeres, sus creadores prevén escalar la iniciativa para incluir a otros actores de la cadena de valor, como son los tour operadores.
Víquez incluso sueña con sumar municipalidades y comunidades completas para así mapear el riesgo climático de manera colectiva.





